13 Jul ¿Por qué me duele la espalda? No siempre el problema es donde notas el dolor
EL MAL DE ESPALDA ES MUY FRECUENTE… PERO ESTO NO QUIERE DECIR QUE SEA NORMAL
El dolor de espalda es uno de los motivos de consulta más habituales en fisioterapia. Puede aparecer de repente después de un mal gesto o irse instalando poco a poco hasta el punto de que acaba formando parte del día a día. Muchas personas esperan que desaparezca solo. Otros recurren a medicamentos para poder continuar con la rutina. Pero cuando el dolor se repite o cada vez cuesta más recuperarse, es momento de preguntarse algo: ¿por qué ha aparecido? Porque el dolor es una señal. Y entender qué le está provocando es el primer paso para poder solucionarlo.
Las causas más habituales del dolor de espalda
No existe una única causa.
En muchas ocasiones es la suma de pequeños factores que, con el tiempo, terminan sobrecargando el cuerpo.
En la consulta veo a menudo a personas que pasan muchas horas ante el ordenador, conduciendo o mirando el móvil.
Estas posturas mantenidas son una de las causas más frecuentes de tensión cervical y dorsal.
En el caso de las lumbares, pasar muchas horas sentado también puede acabar provocando molestias.
El cuerpo está pensado para moverse. Cuando pasa demasiado rato en la misma posición, los músculos se fatigan y las articulaciones pierden elasticidad.
Perquè el dolor va i ve?
¿Siempre es culpa de la artrosis o de una hernia?
Es habitual que una radiografía muestre artrosis o que una resonancia detecte una hernia discal.
Pero esto no siempre explica el dolor.
Piensa un momento.
Si la artrosis fuese la única causa, ¿por qué hay temporadas que no te duele y otras sí?
La realidad es que el dolor depende de muchos factores.
Las tensiones musculares, el estrés, la falta de movimiento o algunos hábitos del día a día pueden provocar que los síntomas aparezcan o empeoren.
Por eso no me gusta centrarme sólo en una prueba de imagen. Prefiero entender qué está pasando en ese momento y en esa persona.
El cuerpo es un conjunto
Éste es uno de los principios que guía mi manera de trabajar.
Cuando alguien viene porque le duelen las lumbares, no sólo miro a las lumbares.
Exploro cómo se mueve la cadera, la pelvis, la columna dorsal y otras zonas que pueden estar condicionando el movimiento.
Incluso hay casos en los que una lumbalgia está relacionada con otras situaciones del cuerpo.
Por ejemplo, un importante estreñimiento o los cambios que algunas mujeres experimentan antes de la menstruación pueden aumentar la tensión de la zona lumbar.
Cada persona es diferente, y por eso es tan importante realizar una exploración completa antes de empezar el tratamiento.
El estrés también habla a través del cuerpo
Hay días que, sin darnos cuenta, llevamos los hombros encogidos durante horas.
Cuando estamos preocupados o sometidos a mucho estrés, es habitual aumentar la tensión muscular de forma inconsciente.
Las cervicales son una de las zonas que más lo notan.
Por eso, muchas veces, el tratamiento no consiste sólo en desbloquear una articulación o relajar un músculo. También es importante identificar aquellos hábitos que mantienen esa tensión.
¿Qué puedes hacer si te duele la espalda?
Aunque según el caso puede ser necesario algunas pautas específicas, existen algunos consejos generales que repito a menudo.
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- Evitar pasar muchas horas seguidas en la misma postura.
- Hacer pequeñas pausas si trabajas delante del ordenador.
- Caminar todos los días. El movimiento rítmico de la marcha suele ayudar mucho a las lumbalgias.
- Hacer estiramientos para mantener la flexibilidad.
- Utilizar un calzado adecuado, especialmente cuando tienes que estar mucho rato derecho o derecha.
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Son pequeños hábitos que pueden marcar una gran diferencia.
El error más habitual
Uno de los errores que veo con más frecuencia es esperar demasiado.
Es fácil pensar:
«Ya me va a pasar.»
Y en muchas ocasiones, efectivamente, el dolor disminuye.
Pero si la causa sigue presente, es probable que al cabo de un tiempo vuelva.
Cuanto más meses lleva el problema, más difícil suele ser recuperar la normalidad rápidamente.
¿Cómo trabajo en la consulta?
La primera sesión siempre comienza escuchando lo que te ha pasado y haciendo una exploración completa.
A partir de ahí adapto el tratamiento a cada persona.
Trabajo principalmente con técnicas manuales, porque me permiten recuperar movilidad, disminuir las tensiones y ayudar al cuerpo a volver a funcionar con normalidad.
La mayoría de personas ya notan una mejoría después de la primera sesión.
Algunas explican que se encuentran un poco «macheadas» durante unas horas, una sensación normal después de haber trabajado tejidos que llevaban tiempo muy tensos.
En cualquier caso, cada persona evoluciona de forma distinta y el número de sesiones dependerá del origen del problema y del tiempo que haga que existe.
Conclusiones
El dolor de espalda no siempre es consecuencia de la edad, de la artrosis o de una lesión importante.
A menudo, es la suma de tensiones, hábitos y pequeños desequilibrios que el cuerpo ha ido compensando con el tiempo.
Por eso creo que lo importante no es sólo hacer desaparecer el dolor con un analgésico, sino entender por qué ha aparecido.
Sólo así podemos reducir las posibilidades de que vuelva.
¿Tendrías que preocuparte si te duele la espalda?
No necesariamente.
Pero si el dolor se repite, te limita en tu día a día o no acaba de irse, vale la pena valorar lo que está pasando.
Si buscas un fisioterapeuta en Centelles porque hace tiempo que arrastras dolor de espalda, cervicales o lumbalgia, en Axis Salut podemos valorar tu caso de manera individualizada.
Artículo escrito por Elena Selva, fisioterapeuta colegiada.
Desde el año 2000 trabajo en consulta privada ayudando a las personas a recuperar su movilidad y calidad de vida con una visión global del cuerpo.
